Junio

Shell: Culpable (una vez más)

Shell paga compensación de 15.5 millones de dólares a familiares de activistas asesinados en Nigeria

Luego de varios años de esfuerzos legales, la compañía anglo-holandesa Royal Dutch Shell fue forzada a pagar 15.5 millones de dólares a familiares de activistas que fueron asesinados por la dictadura nigeriana en 1995, y que acusaban a la empresa de haber sido cómplice en las muertes. Entre los activistas asesinados por el régimen dictatorial en la década de los noventa se encontraba el reconocido poeta Ken Saro-Wiwa, fundador del Movimiento para la Supervivencia del Pueblo Ogoni, que se creó en 1990 para protestar contra la contaminación generada por las petroleras en los territorios de la etnia ogoni. Saro-Wiwa encabezó las protestas y fue el portavoz del Movimiento, por lo que fue perseguido y arrestado en varias ocasiones, hasta que el régimen lo condenó a morir en la horca bajo cargos falsos de asesinato, mediante un proceso legal que no le permitió defenderse.

El hijo del escritor estaba entre los familiares de las víctimas que conducían la acusación contra Shell, que fue respaldada por una campaña denominada ShellGuilty (Shell es culpable, en español), que estaba integrada por la federación ambientalista Amigos de la Tierra, por Oil Change International, y por la plataforma Remember Saro-Wiwa Project (cuya traducción al español es Proyecto Recuerden a Saro-Wiwa).

Elizabeth Bast, Directora del área de Programas Internacionales de Amigos de la Tierra Estados Unidos –país en el que se había interpuesto la demanda contra Shell- recordó que este caso no es el único que se está llevando a cabo por la mala actuación de la petrolera anglo-holandesa en el Delta del Níger, dado que actualmente hay otros procesos legales en curso.

Mientras, en nuestro país, quedó involucrada como una de las empresas acusadas de contaminación en la “Causa Mendoza” por contaminación del riachuelo y se encuentra en juicio contra la secretaría de medio ambiente por la clausura que sufriera la refinería de Dock Sud y la empresa considera injustificada. Además de recientemente haber pagado nueve millones de dólares al Municipio de Magdalena a cambio de su amnistía, por el derrame de 5 millones de metros cúbicos de crudo en el Río de la Plata, nuestra fuente de agua potable.

Queda pendiente la reflexión de hasta dónde es viable para la justicia real, que empresas con semejante poder económico expíen sus responsabilidades éticas con dinero.

Más información:

http://www.shellguilty.com
http://www.radiomundoreal.fm/Culpable


Mayo

Shell compró a Magdalena por un plato de lentejas, Extraído de Sergio Federovisky, Informe AMBIENTE y MEDIO

Diez años después del terrible derrame de petróleo en la costa de Magdalena en 1999, Shell logró comprar su amnistía. Este accidente fue el mayor derrame de petróleo en agua dulce - 5 millones de metros cúbicos de crudo. El domingo pasado, hubo un plebiscito en Magdalena para decidir si aceptaban la propuesta de Shell: nueve millones de dólares a cambio de la declaración de inocencia de la empresa. Unos tres mil habitantes de Magdalena (sobre doce mil habilitados para votar) se presentaron en las urnas y más del 70 por ciento aceptó la limosna que la propuso Shell. Lo interesante es que la petrolera, al mismo tiempo en que impuso que esa indemnización estaría condicionada a que el municipio levante los cargos judiciales en su contra, impidió que se vinculara ese dinero con la remediación ambiental por el daño provocado por el derrame. En el acta acuerdo, Shell ofrece su colaboración “desinteresada y no vinculante” (textual) para que la Municipalidad reciba asesoramiento en materia legal, ambiental, tecnológica, de diseño y planificación con relación a los siguientes emprendimientos: el diseño de un plan de explotación integral en materia turística, el diseño de un parque industrial y el diseño de un programa de tratamiento de los residuos generados. Esto es claramente una manera poco elegante de comprar a los habitantes de Magdalena. Este tipo de contubernio es posible porque los habitantes de Magdalena, tras diez años de anomia judicial, están convencidos de que la única manera de obtener algún resarcimiento es mediante una suerte de violación consentida. El estado de la provincia de Buenos Aires y el estado nacional desistieron en tiempo y forma a demandar a Shell, como corresponde por el daño provocado por un residuo peligroso del que la ley los obliga a hacerse cargo en la totalidad de su existencia. El municipio de Magdalena, en la soledad que le hace honor a su nombre, atravesó un calvario por haber decidido seguir adelante con la demanda judicial, mientras Shell negaba toda responsabilidad, presionaba y amenazaba a quienes señalaban –con pruebas- lo contrario y perseguía cerrar esta historia a como dé lugar. En Argentina, se decidió esperar a que el tiempo pase, que Shell no pague ningún costo y, básicamente, que no se resarciera a tiempo el daño ecológico provocado. En ese escenario, resulta poco menos que imposible exigirles a los habitantes de Magdalena que piensen con una mirada estratégica en un país que la abandonó en pos de pagar bajos costos políticos.


Abril

Las 10 peores del mundo, también en Argentina

Amigos de la Tierra Argentina ha denunciado las actividades de Cargill en la producción de soja y sus subproductos, en particular biodiesel (Fomentando la destrucción en américa latina, Amigos de la Tierra Internacional, sept de 2008)

Esta empresa ahora aparece en el informe del Observatorio de las Multinacionales.

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Marzo

SHELL - Denunciada en Holanda, Irlanda, Nigeria, Filipinas, Rusia, Inglaterra, Brasil, y ahora también en Argentina.
Denuncian a Shell por Violaciones Ambientales en Dock Sud

Representantes de la comunidad denunciaron hoy ante Cancillería Argentina y ante foros en Holanda que la planta Shell Capsa, ubicada en el polo petroquímico Dock Sud, viola normas establecidas internacionalmente para regir el comportamiento empresario en materia ambiental y social. Esta denuncia surge tras la Clausura Preventiva de la planta que realizara la Secretaria de Ambiente y Desarrollo Sustentable (SAyDS) de la Nación por una situación de gestión ambiental precaria e ilegal, con graves violaciones de leyes nacionales. El Instituto para la Participación y el Desarrollo (INPADE) en el marco de su programa FOCO -Foro Ciudadano de Participación por la Justicia y los Derechos Humanos- y la Fundación Amigos de la Tierra de Argentina, presentaron hoy una denuncia en la Cancillería Argentina y próximamente en Holanda, por violaciones ambientales cometidas por la Empresa Shell Capsa a las Directrices OCDE (normas que los Estados se comprometen a proteger en el accionar de su empresariado en el exterior, incluyendo el cumplimiento con la legislación aplicable en cada país) La denuncia presentada se fundamenta en las innumerables denuncias de la población afectada por la contaminación provocada por la empresa y en la Clausura Preventiva de la Planta Shell Capsa en Buenos Aires, realizada por la Secretaria de Ambiente y Desarrollo Sustentable (SAyDS) de la Nación. En su resolución final, la SayDS, concluye que la empresa se encontraba en una situación de gestión ambiental precaria e ilegal, fundando su clausura en las reiteradas y graves violaciones de las leyes nacionales. Las investigaciones realizadas por las organizaciones denunciantes, basándose en el informe elevado por la SAyDS, llevaron a la detección de graves violaciones a los principios enunciados y aceptados de manera internacional por los países integrantes. El proceder de la empresa Shell, es contrario a la legislación Administrativa, Ambiental y los Derechos Humanos reconocidos por el derecho del Estado Argentino, y el Estado Holandés, donde se radica la empresa madre de la multinacional. Por otro lado, la comunidad de Villa Inflamable – comunidad ubicada en el polo petroquímico Dock Sud y directamente afectada por el accionar de Shell - pide un espacio de interlocución con la empresa y acciones concretas para solucionar, de manera efectiva e inmediata, las graves vulneraciones a sus derechos que persisten desde que Shell empezó a refinar petróleo en el lugar, en los años 30. Los puntos de reclamo fundamentales de la denuncia se concentran, de manera general, en: la creación de un mecanismo de comunicación y participación permanente con los vecinos; la reparación económica por daños a la salud y la vida de la comunidad; la relocalización de los vecinos del barrio hacia viviendas dignas, limpias y libres de contaminación; el saneamiento ambiental de la zona; y la promoción de un espacio de diálogo y participación que congregue todo el sector petrolero que desarrolla actividades en la zona afectada. Esta denuncia internacional es un nuevo golpe para Shell Argentina (transnacional de origen británico y holandés), y principalmente para Shell Internacional, que se encuentra en el medio de una gran disputa entre miembros de la comunidad, el gobierno nacional, al igual que más de 50 empresas acusadas de causar daños irreparables al ambiente y a la salud de los residentes. Con esta denuncia se busca visibilizar el problema causado por Shell Argentina al ambiente y a la comunidad - problema recurrente para la empresa y que le significa denuncias en Holanda, Irlanda, Nigeria, Filipinas, Rusia, Inglaterra, Brasil, y ahora Argentina – y que los gobiernos de Argentina y Holanda obren por que la empresa contribuya al proceso de reparación de los daños causados a la salud de los habitantes y al ambiente que los rodea.